

Una experiencia integral que combina el cuidado profundo de la piel con un momento de relajación y conexión con una misma. La sesión comienza con una higiene facial profunda, personalizada según las necesidades de la piel, y continúa con KAOLIFT, un masaje facial japonés que invita a liberar tensiones, relajar los rasgos y disfrutar de un momento de bienestar. Una experiencia de entre 2 horas y media a 3 horas, pensada para regalarse una pausa, dedicarse tiempo y disfrutar del cuidado en todas sus formas. Un regalo especial para mamá.
$94.000